Activar de inmediato el plan de cierre forzoso, permitiendo el ingreso de los padres de familia que están cerca del plantel con sus hijos para resguardarlos.
Cerrar la puerta principal de inmediato dejando a los padres fuera para evitar que el agresor aproveche el tumulto e ingrese a las instalaciones escolares.
Solicitar a los padres de familia que se retiren rápidamente a sus vehículos y busquen refugio en sus hogares para no saturar el espacio seguro de la escuela.