Aceptar la propuesta para mantener buenas relaciones con los padres y cumplir con la carga administrativa sin afectar el avance de los programas educativos.
Sugerir que se haga una charla técnica en el salón en lugar del simulacro físico, para que los alumnos conozcan la teoría sin los riesgos de salir al patio.
Insistir en la realización del simulacro, argumentando que la práctica periódica aumenta las posibilidades de éxito y es una obligación de seguridad escolar.