Entregar la sustancia a los padres para calmar la agresión, omitiendo el reporte escrito para evitar que la situación escale a una demanda legal contra el plantel.
Manipular la sustancia para verificar su peligrosidad antes de llamar a las autoridades, asegurándose de que realmente se trate de una droga para no alarmar innecesariamente.
Llamar a la Subdirección de Asuntos Jurídicos y Laborales (31 61553) y levantar un acta de hechos detallada en presencia de los padres, informando que el área jurídica dará seguimiento.