Acatar la instrucción del Director para mantener el orden institucional y evitar quejas ante la supervisión por la interrupción de clases.
Mantener informada a la comunidad educativa y seguir la evolución del fenómeno a través de medios oficiales para prevenir riesgos mayores.
Enviar de inmediato a los alumnos a sus casas de forma individual antes de que empiece a llover fuerte, sin esperar a los padres o tutores.