Abrir todas las puertas de par en par para que los alumnos salgan lo más rápido posible y se alejen del lugar del conflicto externo bajo su propio riesgo.
Solicitar al Personal Educativo que resguarde a los alumnos en los 'espacios seguros' internos (salones o biblioteca) y contactar a los medios de contención (policía/centros de salud) registrados.
Salir del plantel para intentar mediar en la riña de la cantina, confiando en que por ser docente los adultos se detendrán, dejando a los alumnos sin supervisión.