Permitir la salida inmediata de los alumnos con sus padres para reducir el tumulto y evitar que la situación se viralice negativamente en las redes sociales.
Solicitar a los padres que se retiren y amenazar con llamar a la policía si no se calman, priorizando el orden administrativo sobre la contención emocional.
Mantener al alumnado en grupos con sus maestros en el exterior, esperar a que las autoridades revisen el plantel y acatar las instrucciones de seguridad.